Archivo | septiembre, 2010

Santiago Elías

22 Sep

He estado intentando escribir esta entrada como 4 veces hoy, pero siempre pasa que algo me distrae o me ocupo haciendo algo más que lo único que he llegado a escribir fue el título todas esas veces.Sin embargo, me he podido sentar en este momento con toda la disposición de escribir que ¡TENGO HERMANITO NUEVO! jijiji.

Santiago nació el 21 de septiembre del 2010, es un bebito hermoso que pesó dos kilos seiscientos! y va en aumento. Yo siempre he sido hermana mayor, tengo dos hermanos menores y contando a Santiago pues ya son tres: Mi hermano de 18 años, mi hermanita de casi 2 y ahora el pequeñito de la casa y yo siendo ya una viejita que le lleva casi 20 años de ventaja a su hermanito más chiquito, por dios!! Me siento vieja, jajajaja.

Ahora le toca a mi hermano ser el hermano mayor, así que debería volver de la clínica rápido para cuidar a mi hermanita que está muy inquieta en este momento… jejeje es broma  aunque un descansito con este dolor de cabeza no me haría nada mal ;P .  Mi mamita linda viene mañana de la clínica ya que la doctora ordenó que se quedará dos días para que tuviera una recuperación completa de la cesárea y de la extracción de sus trompas.

Mientras tanto esperamos al pequeño nosotras en la casa.

Me despido. Camilita llora porque está aburrida… Ay Dios!

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Losing my religion

15 Sep

Este post de hoy va de una situación un poco incómoda que ocurrió hoy cuando unos amigos y yo comíamos postre en la feria de comida de un centro comercial.

Comenzamos hablando de un programa de televisión que yo había visto acerca de dos familias súper distintas que intercambian a la mamá/esposa (a veces esposos) de cada familia para pasar unos días y aprender de la experiencia de tener personas de diferente mentalidad y costumbres y compartiéndolas (el programa se llama Wife swap). Luego, yo comentaba sobre un episodio en particular en el cual las dos familias a intercambiar eran muy diferentes, una era una pareja de hombres homosexuales y la otra una familia muy cristiana que vivía en un barrio también muy cristiano de Estados Unidos y de cómo al principio el hombre que se cambió por la mamá/esposa de la otra familia la pasó bastante mal y me pareció que era muy juzgado por la familia y el mismo barrio… aunque luego ambas familias aprendieron cosas buenas de todo esto.

Mi posición con respecto a este punto es muy libre, no juzgo a los demás y me parece que las personas tienen derecho a hacer lo que les haga felices porque todos somos humanos e iguales… y es aquí donde va mi punto. Mi amiga es muy religiosa y sigue a la iglesia cristiana (que no es lo mismo que la iglesia católica)  yo que realmente no soy casi nada religiosa, aunque fui criada y bautizada como católica, y mi otro amigo que  también es bastante cristiano.  Al final una cosa llegó a la otra y terminamos hablando de religiones y mi amiga un poco alterada comenzó a hablar de que la Biblia tenía unas reglas y que todos debíamos seguirlas.

Yo siempre, siempre evito tener este tipo de conversaciones porque me parece que todos tienen una idea muy particular de sus creencias, y aunque se pueden llegar a tener charlas civilizadas, es un tema que levanta muchas más pasiones de las que me gustaría y así fue! Mi amiga con este tema aunque tiene su opinión radical, en general se contiene de decir muchas cosas pero hoy como que explotó y comenzó a decir muchas cosas que nos pusieron a mi amigo y a mi un pelín incómodos.

Esta amiga es muy especial para mi y muy buena persona, pero lo que me chocó de todo esto es que se empeñó en decirnos que la verdad era la suya completamente y que temía porque nosotros fuésemos al infierno debido a nuestras actitudes. Este tipo de comentarios me parece que van mucho más allá de mi porque soy una persona muy liberal que no cree en una verdad absoluta y tengo que admitir que me molestó sentir como que no nos tomara en consideración. No quiero criticar su opinión, porque de todas formas todos creemos que nuestra verdad es “la” verdad (incluso mi especie de no verdad absoluta) y nada que digan nos hará cambiar, pero fue su insistencia a nisiquiera escucharnos hablar lo que me hizo sentir como si automáticamente negase y tachara de inválidas y sin valor las opiniones que mi otro amigo y yo dábamos.

Decidimos no hablar más de este tipo de cosas para no tener problemas, además, ella humildemente pidió disculpas por su actitud, nosotros simplemente le dijimos que no se preocupara, que la queríamos un montón y que todos tenemos momentos así. Y es muy cierto, todos tenemos momentos en que nuestras convicciones se vuelven muy fuertes y podemos llegar a ser un poco intensos… Es de humanos, ¿no?

Yuki y yo ~

11 Sep

Ya sé que se están haciendo muy largas las entradas de mi viaje a Japón… Los estaré aburriendo, pero es que el viaje en sí es larguísimo… jijij.

Mi encuentro con Yuki fue el lunes 5 de julio cerca de las 10 de la noche. Yo cuando salí del aeropuerto en Caracas estaba arreglada y vestida cómoda pero me sentía decente; ya para cuando me bajé del Narita Express y me monté en el Shinkansen hacia Okayama me sentía completamente destruída y muerta… Jajaja.

Dormí en los dos trenes que tomé y para cuando llegué a la estación de Okayama, llamé a mi novio para que fuera a buscarme y salí corriendo al baño para arreglarme, cepillarme los dientes, lavarme la cara, peinarme, etc. (En este punto debo aclarar que AMO los baños de Japón, pero los baños sofisticados con muchos botones… no me atrevo aún a usar los tradicionales, esos que están como en el suelo… No sé pero me siento un poco incómoda =S ) En fin que cuando terminé estaba que me sentía con mariposas en mi estómago!!

Al final que salí y me lo encontré buscándome como loco, es que me tardé bastante… jijiji. Me acerqué y yo como no soy efusiva salto y lo abrazo como nada, qué bueno que está acostumbrado a eso de mi… no puedo evitarlo lo extrañaba muuuucho!

Esta es una foto de los dos en nuestro último día juntos

en Japón este año.

Me estaba pensando si poner la foto de nosotros o no, pero decidí que si un día le llegase a molestar entonces la quitaría, mientras, dejo nuestra fotito ahí jeje.

Nos fuimos en Taxi hasta su habitación, porque yo llevaba una maleta pesada, y pudimos hablar un poquito mientras llegábamos y nos pudimos poner al día cuando, por fin, llegamos a su casa. Pude ver a dónde se había mudado, hablar de muchas cosas y sobretodo echarme un buen baño y dormir, que estaba muerta, muy muerta. Al final tanto arreglo en el baño de la estación para que luego justo al llegar me echara un baño y me pusiera la pijama, quien me entiende!

La comodidad primero! ;P

Japón, por fin!

3 Sep

Continúo con una entrada más acerca de mi viaje y llegada a Japón.

En la otra entrada comenté acerca de mi alergia en los aviones y es que yo soy realmente propensa a las alergias. Yo de pequeña era asmática (creo que en condición médica lo sigo siendo, pero ya no me dan ataques ni crisis) y creo que eso es la causa a que sea tan alérgica y sensible al polvo y al clima. Por lo tanto, si estoy demasiado tiempo en el avión y eso que es todo encerrado y con alfombras me comienza una alergia horrible.

Las 11 horas de todo mi viaje estuve estornudando y moqueando y realmente quería llegar lo más rápido posible. Sin embargo, todo se hizo más llevadero porque estuve acompañada de una súper linda pareja de japoneses ya un poquito mayores pero quienes estuvieron preocupados por mi todo el viaje. Hablando en mi inglés y el poco que ellos conocían y mi poquísimo de japonés pero al final entendiéndonos jeje. Me adoptaron como una hija y se encargaban de que si yo dormía, las aeromozas me dejasen mi comida caliente donde ellos pudieran verla, entre otras cosas.

Cuando el avión aterrizó y salimos de él, la señora y el señor me dijeron “Bai, Bai Yoselin” y algo así como “enjoy your trip” y yo me despedí de ellos también. Así que aunque el vuelo me resultó muy fastidioso al final me pude sentir mucho mejor gracias a ellos.

¡Gracias papis de vuelo! Jajaja.

Y ya por fin después de al menos 22 horas viajando, entre horas de espera y estando en el aire, llegué por fin a Japón y al encuentro con mi “honey”. 😉